lunes, 30 de octubre de 2017

El capital venezolano busca refugio en el «ladrillo» de lujo español


Publica "ABC"

Venezuela se asoma a la quiebra, el final de un proceso a cámara lenta que se agudizó a partir del verano de 2014, cuando comenzó el derrumbe de los precios del petróleo. El Ejecutivo de Nicolás Maduro estará abocado a declarar oficialmente el «default» si se muestra incapaz de afrontar el pago en las próximas dos semanas de unos 2.200 millones de dólares de deuda, de los cerca de 3.500 millones que deberá amortizar hasta noviembre. El abaratamiento del oro negro, principal materia prima del país y motor de su política económica, guarda una directa correlación con el desplome de su Producto Interior Bruto (PIB), que desde entonces se ha recortado anualmente sin interrupción hasta hundirse un 18% en 2016.

La crisis del régimen chavista ha tenido una notable repercusión, como efecto colateral, en el sector inmobiliario español, en el segmento de las viviendas de lujo. De momento, la demanda de vivienda por parte de los venezolanos está ciñe a mercados e inmuebles «prime» (de primera calidad), si bien se observa un fuerte crecimiento que ha comenzado a reemplazar a nacionalidades que hasta ahora han sido, casi en exclusiva, protagonistas en este sector.
 
Barrio de Salamanca en Madrid

«Desde hace unos tres años se ha incrementado la demanda por parte de capital venezolano en inmuebles residenciales en Madrid. En determinadas barrios de lujo, como Salamanca, Jerónimos, Almagro y Justicia, suponen entre el 60% y el 65% de las operaciones», dice Ángel García Loriente, director general de Bonsai Servicios Inmobiliarios, firma especializada en este tipo de transacciones.

Es difícil cuantificar cuál es el alza exacta de la demanda por parte de este colectivo. Según los registradores de la propiedad, la compra de vivienda realizadas por venezolanos en todo el país se ha elevado en el primer semestre cerca de un 10%, aunque a volúmenes aún reducidos (165 inmuebles). La mayor parte de los inmuebles adquiridos son residenciales –el 66,1%–, aunque también, en un porcentaje creciente, los compradores optan por fincas y edificios de distinta naturaleza. En comparación con el año pasado, este último mercado ha crecido un 16%.

Sin embargo, la titularidad de los inmuebles no siempre refleja la procedencia del comprador:fuentes de firmas que prestan asesoramiento jurídico a estos clientes, especifican que no solo se llevan a cabo las compras a título personal. También se utilizan vehículos patrimoniales y sociedades radicadas en el extranjero, apoyadas en despachos de abogados españoles, para hacerse con unas viviendas cuyos precios superan, en la mayor parte de las ocasiones, el millón.

«El 80% de estos compradores se decanta por Madrid, el destino en el que se sienten más cómodos, sobre todo por sus mejores comunicaciones para desplazarse. Una de las zonas más atractivas es el barrio de Castellana, dentro del distrito de Salamanca. Concretamente en la promoción «Lagasca 99», con vistas a Juan Bravo, varios invesores venezolanos han comprado viviendas de lujo. En dicho edificio llegó a venderse un piso por 14 millones.
 
Capriles y familia Derwick

Desde 2014 destacan también las inversiones de Miguel Ángel Capriles, primo del líder de la oposición venezolana, en un edificio de la calle Barquillo y de la Corredera Baja de San Pablo, en pleno barrio de Malasaña.

La familia Derwick son conocidos millonarios venezolanos que han comprado en Madrid. En concreto, terrenos para levantar viviendas en el exclusivo barrio de El Viso, donde las casas no bajan del millón y pueden alcanzar los 10 millones.

También existe demanda para Asturias, fundamentalmente Oviedo, y Marbella», explica Alexandre Rangel, director general de SI España, una de estas firmas de intermediación. El mercado de Barcelona era uno de los principales puntos de referencia de la vivienda de lujo, pero el pulso independentista y, sobre todo, la imposición de la lengua catalana en las aulas disuade a estos acaudalados emigrantes, que «suelen querer establecerse en estas residencias con sus familias».
 
Operaciones al contado

Se trata de un tipo de comprador capaz de abonar, totalmente o en gran parte, el importe de sus inversiones al contado. Busca sortear las restricciones a la obtención de efectivo en Venezuela, la hiperinflación y la carestía de dinero en metálico, lo que ha dado lugar a que se inunde el mercado inmobiliario de lujo, especialmente el de la capital, de liquidez, según estas mismas fuentes de intermediación inmobiliaria. La fuerte demanda y el «cash» en circulación han sido los principales alicientes para la subida de precios en los barrios «prime» de Madrid:en Jerónimos se han incrementado en lo que va de año un 13%, en Chamberí-Almagro un 12,5% y en Justicia cerca de un 11%, según Knight Frank.

«Antiguamente, el mercado elegido era Miami, pero el endurecimiento de la política migratoria en EE.UU. tras la victoria de Donald Trump, la lengua común y la recuperación del mercado inmobiliario español» han convertido España en un foco de atracción, añade Rangel, quien apunta que incluso se está produciendo un creciente trasvase de residentes venezolanos desde el país norteamericano:cerca de un 25% de sus actuales clientes se ciñen a esta descripción. El director general de SI España, que cuenta con sede en Madrid y Miami, es experto en el mercado de la ciudad de Florida, donde ofrece desde el año 2001 servicios legales de tramitación para ciudadanos extranjeros.

Otro de los puntos de apoyo es la posibilidad de obtener el permiso de residencia si los inversores llevan a cabo una inversión significativa de capital o la compra de una vivienda a partir de 500.000 euros. A partir de los dos años, recuerda Rangel, la legislación permite solicitar la ciudadanía española. «Estos demandantes de vivienda, que huyen de la situación política del país conciben la operación como una opción de obtener la residencia», subraya.
«Golden visa»

Las grandes fortunas del país iberoamericano eligen el mercado español por las facilidades que otorga la llamada «golden visa» y por la posibilidad de «diversificación» ante unos mercados europeos de vivienda de lujo –París y Londres– saturados, con precios al alza. «Los activos de Madrid resultan más baratos y ofrecen un entorno de inversión estable. Suponen una alternativa de inversión para aquellos que ante la situación de inestabilidad política buscan proteger sus capitales», recalca García Loriente.

Un caso elocuente es el del grupo venezolano Sambil, firma que sufrió las expropiaciones de Hugo Chávez en 2010. Dos años después aterrizó en España, con la compra del centro comercial Avenida M40 de Leganés (Madrid), donde tras invertir cerca de 60 millones de euros ha construido el mayor negocio de «outlet» de España.

El atractivo del mercado español es su valor refugio para aquellos compradores movidos por la incertidumbre política de sus países. «En Engel & Völkers hemos detectado un fuerte incremento de compradores extranjeros que han invertido en el último año en propiedades inmobiliarias en Madrid. Son inversores colombianos, mexicanos y chinos, cuyo crecimiento es del 20%», dice Paloma Pérez Bravo, directora general de Engel & Völkers Madrid.

Se espera que la tendencia continúe al alza: los precios de la vivienda de lujo siguen subiendo, con alzas medias interanuales del 10%. Y, mientras tanto, la economía venezolana avanza, de manera aparentemente irremisible, hacia el colapso.

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