viernes, 10 de junio de 2016

El éxito de Venezuela en la Copa contrasta con su paupérrimo estado del deporte


Leemos en "La Nación":

La crisis económica en ese país está haciendo estragos, sobre todo en la preparación olímpica para Río 2016; pero el fútbol de las distintas categorías también sufre, más allá de la clasificación para los cuartos de final luego del resonante triunfo ante Uruguay

Cada mañana, el venezolano Elías Malavé toma su viejo arco, se carga a la cintura un puñado de flechas raídas y empieza a entrenarse solo en un descampado de un complejo deportivo en la calurosa ciudad de Maracay, al centro del país. Tras cinco horas disparando sin supervisión, entrenador, ni equipamiento adecuado, vuelve a casa a pie para cuidar a su hijo de dos años mientras prepara el entrenamiento del día siguiente.

Esta podría ser la rutina de cualquier deportista amateur, pero no debería ser la de Malavé, múltiple campeón nacional de tiro con arco y uno de los primeros venezolanos en lograr su clasificación a los Juegos Olímpicos de Río 2016 hace ya casi un año. La crisis económica que azota a Venezuela ha obligado al Estado a recortar las vitales divisas para los atletas de alto rendimiento, incluidos varios de los 70 clasificados a Río quienes, como Malavé, se entrenan solos, sin implementos apropiados y hasta se han visto en la necesidad de hacer colectas para costearse gastos.

"La respuesta siempre es la misma: 'no hay dinero'", se lamentó el arquero de 26 años que estuvo a punto de colarse entre los ocho mejores en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, sus primeros Juegos Olímpicos. "Pensé que iba a cambiar después de conseguir un cupo olímpico, pero no, nada cambió", agregó en un alto de su entrenamiento donde confesó que un compañero karateca le regaló suplementos vitamínicos porque él no ha recibido los necesarios.

Desde que se clasificó a Río 2016, en julio del año pasado, Malavé se ha perdido el test olímpico -para probar las instalaciones del Sambódromo-, un mundial en Las Vegas y varios campamentos con su entrenador, el ruso Alexander Kirillov, a quien vio recién a mediados de mayo tras siete meses de contactos por correo electrónico. "Por dejar de ver a mi entrenador un mes, no va a pasar nada, pero siete meses ya es demasiado. Ningún atleta de alto rendimiento pasa siete meses sin ver a su entrenador", se quejó.

La Federación Venezolana de Tiro con Arco (Feveta) y el Comité Olímpico Venezolano (COV) no quisieron dar declaraciones para este reportaje. El presidente Nicolás Maduro, por su parte, sostiene que durante sus tres años de gestión y los 14 años previos de Hugo Chávez se ha apoyado como nunca al deporte en Venezuela labrando una "generación de oro". 

A fines de marzo, por ejemplo, Maduro le entregó un sedán cero kilómetros y 150.000 bolívares -siete veces más que la beca mensual de Malavé- a Yulimar Rojas, campeona mundial de salto triple bajo techo. La atleta, de apenas 20 años, acudió al Palacio de Miraflores para recibir el homenaje y celebró con el puño derecho en alto, a la usanza de los socialistas.

"En medio de las dificultades, un apoyo", dijo Maduro henchido de orgullo. "Esta generación de oro, que cada vez crece más, (...) impresiona a Venezuela y ya impresiona al mundo". Pero para Malavé la realidad ha sido distinta: recién hace unos días su federación le entregó un nuevo arco para reemplazar el que usaba desde Londres 2012, aun cuando las normas de ese deporte sugieren cambiarlo, por lo menos, una vez al año.

Os ponemos el enlace a la noticia completa:

No hay comentarios:

Publicar un comentario