Encontramos en "La Voz de Galicia"
Belín ya sabe lo que es el infierno. A sus 47 años,
esta venezolana acaba de conseguir tras casi dos años de lucha que el
TSXG reconozca su derecho a residir en A Coruña. Pero no ha sido fácil.
Para llegar hasta aquí, antes ha tenido que hacer cola para comer y
hasta sentir la escalofriante amenaza de una pistola apuntando hacia
ella. Afortunadamente, tenía quien la sacase de su país.
Su padre,
gallego, emigró a Venezuela en los años cincuenta y regresó hace doce
años con su mujer, venezolana ya nacionalizada en España. También tiene
aquí a una hermana, que un buen día decidió comprarle el billete para
poner fin a su calvario.
Corría el año 2014 y hacía ya dos que Belín no
visitaba a su familia. No podía retrasarlo más: su madre había pasado
por una operación de cáncer de mama en el Chuac y se encontraba en
tratamiento en el Oncológico. Tenía que verla. Pero si no le comprasen
el billete desde España, ella afirma que no hubiese podido hacerlo.
Asegura que el Gobierno venezolano no se lo permitía.
Os ponemos el enlace a la noticia completa:

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